Cada noche repetimos el mismo gesto sin pensarlo: prendemos las luces del dormitorio, revisamos el teléfono un rato más y recién después de eso intentamos dormir. Damos por hecho que la luz de la casa es cosa de comodidad o decoración, cuando en realidad es una de las señales biológicas más potentes que recibe el cuerpo. Y dormir mal es un problema enorme: cerca del 30% de los adultos en el mundo presenta síntomas de insomnio (Ohayon, 2002), y en Chile la cifra es todavía más alta, con un 44% de los adultos que reportó algún grado de insomnio en 2021 (ACHS-UC, 2021).

La luz de la noche afecta también tu metabolismo. Al ser una señal que suprime la melatonina, te roba sueño profundo y deja tu cuerpo más resistente a la insulina al día siguiente. Es que ese mal dormir afecta los niveles de energía y cortisol del día siguiente, y, con el tiempo, también al metabolismo. Se estima que cerca de 1 de cada 4 adultos en el mundo tiene síndrome metabólico (Saklayen, 2018) —el conjunto de alteraciones que reúne grasa abdominal, hipertensión, glucosa alta y colesterol desregulado—, y en Chile ese número bordea el 30% de los adultos (Fernández-Verdejo & Galgani, 2022). El sueño y el metabolismo están muy conectados y con algo tan simple como el manejo de la iluminación podemos mejorar ambos.

Cómo la luz llega hasta tu reloj interno

Además de las células que forman las imágenes, la retina del ojo tiene receptores especializados —células que contienen un pigmento llamado melanopsina— cuya tarea es medir cuánta luz hay alrededor. Esa información viaja directo al reloj maestro del cerebro, la región que ordena el ritmo de casi todos tus sistemas durante el día. Cuando se oscurece, ese reloj entiende que es de noche y da la orden de fabricar melatonina, la hormona que prepara al cuerpo para dormir. Cuando la luz sigue prendida, esa orden simplemente no llega.

Lo que una luz prendida le hace a tu noche

No necesita ser un foco potente para alterar el sistema. La iluminación de una sala de estar acogedora o la iluminación general de un baño, de alrededor de 200 lux, durante las dos horas previas a dormir suprime la melatonina en casi todas las personas y acorta su duración cerca de 90 minutos (Gooley et al., 2011). La luz azul de la tarde y la noche además reordena el sueño: su efecto sobre el sueño profundo de ondas lentas depende del momento del ciclo, y tiende a acortar la fase REM en los primeros ciclos de la noche (Münch et al., 2006). Y no es solo cuestión del color: el contenido de las pantallas —lo estimulante de lo que ves— retrasa el sueño tanto como su brillo. Comparado con leer un libro de papel, leer en un dispositivo iluminado antes de dormir retrasa el inicio del sueño y el estado de la alerta de la mañana (Chang et al., 2015), y una revisión reciente agrega que qué tan estimulante o estresante es lo que ves en la pantalla altera el sueño tanto como su luz (Bauducco et al., 2024).

El costo metabólico del día siguiente

Dormir una sola noche con una luz tenue prendida (de unos 100 lux) basta para subir la frecuencia cardiaca, desplazar el sistema nervioso hacia el modo de estrés y dejar al cuerpo más resistente a la insulina a la mañana siguiente (Mason et al., 2022). Es más, cuando se administra melatonina, la tolerancia a la glucosa empeora (Rubio-Sastre et al., 2014), lo que ayuda a entender por qué comer tarde, con niveles de melatonina naturalmente altos, el metabolismo en general es más lento que cuando se come temprano. Y las asociaciones de largo plazo son más fuertes al ser acumulativas: dormir con luz artificial se asoció a un mayor riesgo de obesidad en mujeres (Park et al., 2019), y el trabajo por turnos, que rompe la oscuridad de la noche, se relaciona con más riesgo de síndrome metabólico (Wang et al., 2021).

Ordenar la luz es parte del cuidado metabólico

La buena noticia es que la luz actúa por “dosis”, y esas dosis se pueden ordenar. Lo que mejor sostiene un sueño reparador y un estado de alerta durante el día, es mucha luz natural de día y muy poca antes de dormir y durante la noche (Brown et al., 2022). No se trata de vivir a oscuras, sino de darle a cada momento la luz que le corresponde.

La luz y la comida no trabajan por separado: juntas dan forma a tu metabolismo. Por eso, en la terapia nutricional, cuidar la luz de la noche —y la oscuridad al dormir— es tan parte del plan como lo que pones en el plato y a qué hora te sientas a comer.

Referencias

Bauducco, S., Pillion, M., Bartel, K., Reynolds, C., Kahn, M., & Gradisar, M. (2024). A bidirectional model of sleep and technology use: A theoretical review of how much, for whom, and which mechanisms. Sleep Medicine Reviews, 76, Article 101933. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2024.101933

Brown, T. M., Brainard, G. C., Cajochen, C., Czeisler, C. A., Hanifin, J. P., Lockley, S. W., Lucas, R. J., Münch, M., O’Hagan, J. B., Peirson, S. N., Price, L. L. A., Roenneberg, T., Schlangen, L. J. M., Skene, D. J., Spitschan, M., Vetter, C., Zee, P. C., & Wright, K. P., Jr. (2022). Recommendations for daytime, evening, and nighttime indoor light exposure to best support physiology, sleep, and wakefulness in healthy adults. PLOS Biology, 20(3), Article e3001571. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3001571

Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, & Asociación Chilena de Seguridad. (2021). Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC (Cuarta ronda). Pontificia Universidad Católica de Chile.

Chang, A.-M., Aeschbach, D., Duffy, J. F., & Czeisler, C. A. (2015). Evening use of light-emitting eReaders negatively affects sleep, circadian timing, and next-morning alertness. Proceedings of the National Academy of Sciences, 112(4), 1232–1237. https://doi.org/10.1073/pnas.1418490112

Fernández-Verdejo, R., & Galgani, J. E. (2022). Exploring the sequential accumulation of metabolic syndrome components in adults. Scientific Reports, 12, Article 15925. https://doi.org/10.1038/s41598-022-19510-z

Gooley, J. J., Chamberlain, K., Smith, K. A., Khalsa, S. B. S., Rajaratnam, S. M. W., Van Reen, E., Zeitzer, J. M., Czeisler, C. A., & Lockley, S. W. (2011). Exposure to room light before bedtime suppresses melatonin onset and shortens melatonin duration in humans. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 96(3), E463–E472. https://doi.org/10.1210/jc.2010-2098

Mason, I. C., Grimaldi, D., Reid, K. J., Warlick, C. D., Malkani, R. G., Abbott, S. M., & Zee, P. C. (2022). Light exposure during sleep impairs cardiometabolic function. Proceedings of the National Academy of Sciences, 119(12), Article e2113290119. https://doi.org/10.1073/pnas.2113290119

Münch, M., Kobialka, S., Steiner, R., Oelhafen, P., Wirz-Justice, A., & Cajochen, C. (2006). Wavelength-dependent effects of evening light exposure on sleep architecture and sleep EEG power density in men. American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology, 290(5), R1421–R1428. https://doi.org/10.1152/ajpregu.00478.2005

Ohayon, M. M. (2002). Epidemiology of insomnia: What we know and what we still need to learn. Sleep Medicine Reviews, 6(2), 97–111. https://doi.org/10.1053/smrv.2002.0186

Park, Y.-M., White, A. J., Jackson, C. L., Weinberg, C. R., & Sandler, D. P. (2019). Association of exposure to artificial light at night while sleeping with risk of obesity in women. JAMA Internal Medicine, 179(8), 1061–1071. https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2019.0571

Rubio-Sastre, P., Scheer, F. A. J. L., Gómez-Abellán, P., Madrid, J. A., & Garaulet, M. (2014). Acute melatonin administration in humans impairs glucose tolerance in both the morning and evening. Sleep, 37(10), 1715–1719. https://doi.org/10.5665/sleep.4088

Saklayen, M. G. (2018). The global epidemic of the metabolic syndrome. Current Hypertension Reports, 20(2), Article 12. https://doi.org/10.1007/s11906-018-0812-z

Wang, Y., Yu, L., Gao, Y., Jiang, L., Yuan, L., Wang, P., Cao, Y., Song, X., Ge, L., & Ding, G. (2021). Association between shift work or long working hours with metabolic syndrome: A systematic review and dose-response meta-analysis of observational studies. Chronobiology International, 38(3), 318–333. https://doi.org/10.1080/07420528.2020.1797763